LOS LÍMITES DIFUSOS DE LA LENGUA ESPAÑOLA, EXTRANJERAS FRONTERAS DEL CORAZÓN (Mª Rosa Carrillo, 3º ESO A)

LOS LÍMITES DIFUSOS DE LA LENGUA ESPAÑOLA, EXTRANJERAS FRONTERAS DEL CORAZÓN

El español, esas líneas vertidas sobre el manuscrito que lo acogió en los márgenes de sus escritos como glosa, que proviene de la lengua de los griegos y romanos, reúne un gran potencial, parte del cual ya fue liberado y demostrado por sus artistas, y cuyo resto, no deja indiferente a nadie, pues con alrededor de cien mil palabras en su léxico, es hablado por quinientas sesenta y siete mil personas en el mundo, cifra que dista mucho de ser el clímax de su proliferación. No obstante, a pesar de sus muchas cualidades, existen algunas situaciones o sentimientos que, ya sea por la falta de intercambio con la cultura que proclama su presencia en la propia, o por la carencia de inciso a cargo de la sociedad española en la imposición de un nombre a aquellos, no han alcanzado la distinción deseada en el español y han permanecido únicamente como una idea itinerante por la mente, que al igual que en la trashumancia, el problema viene cuando no se sabe comunicar (invierno) y se va al conseguir subsanar (verano) la insuficiencia expresiva que se produce, mediante el uso de expresiones complejas, cuyo significado sea similar (aunque posean cierto error, pues no son el término exacto en sí). Así, logran parcialmente transmitir aquello escondido entre los entresijos de las redes neuronales (dehesas), cercanas al área de Brocca (lenguaje articulado) y procedentes de la zona delantera frontal del cerebro, que ejerce activamente en la elaboración del pensamiento abstracto, de inmediata asociación con las susodichas no-palabras.

Concluida esta disertación, por último, procederé a la exposición de algunos ejemplos de estos deslices en el ámbito lingüístico español:

* Jayus (indonesio): broma que, como resultado de la escasez de su humor y su calidad, provoca la risa.

* Schadenfreude (alemán): experimentar regocijo con los aciagos acaecimientos que sufre una persona.

* Wabi-Sabi (japonés): doctrina por la cual uno es capaz de percibir la belleza en lo imperfecto y acepta el curso de la vida, con el crecimiento y su consiguiente decadencia.

* Viraha (hindi): percatarse del amor que se siente hacia alguien tras separarse de esta persona.

* Ilunga (tshiluba o lengua del sudoeste del Congo): disposición de alguien a perdonar una primera ofensa, tolerarla una segunda, pero nunca una tercera.

* Mamihlapinatapai (yagán o lengua indígena de Tierra del Fuego, Argentina): cruce de miradas entre dos personas que comparten un mismo deseo y esperan que la otra lleve a cabo la acción que la inicie, pero ninguna se decide a dar el primer paso. El libro Record Guinness la refería como la más concisa del mundo. Una curiosidad, el yagán ostenta una única hablante nativa: Cristina Calderón. Ella es el ejemplo de la situación comprometida y precaria en la que se hallan muchas lenguas, ya que según la UNESCO, cada quince días muere una de las aproximadamente tres mil que están actualmente en peligro de extinción.

Por eso es primordial cuidar, preservar y respetar nuestra lengua, independientemente de su nacionalidad, porque no se debe olvidar nunca que esta y su cultura es algo vivo, fluctuante y que representa a toda una organización humana.

“Cuando una lengua muere, también lo hace la cultura que promueve y las personas que la utilizaban, así como sus experiencias, conocimientos y recuerdos.”

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