Poema de Gilgamesh, intento fallido a la inmortalidad. Por Alicia Kushnir

Este poema corresponde a un mito sumerio elaborado en torno a la figura de un personaje, Gilgamesh de Uruk, convertido en leyenda, pero cuya historia es objeto de debate.
Su nombre aparece en la lista real sumeria, como rey de la ciudad de Uruk (2700 a.C), en un episodio de rivalidad entre Uruk y Kish, en el marco de los conflictos entre ciudades que caracterizan al período protodinástico (años 3300-3100 a.C).

El texto sumerio original se conoce por una serie de tablillas halladas en Nippur y otras ciudades de la Baja Mesopotamia. Con el tiempo se añadieron otros episodios que no estaban en el texto original. También entre los Asirios se copió y se completó el poema hasta la época de Assurbanipal.
El resumen del poema de Gilgamesh es el siguiente:
Gilgamesh es el señor de Uruk, en Mesopotamia. Nace mitad humano y mitad divino, pues es tan arrogante que los dioses deciden crear al guerrero Enkidú, para igualarlo en fuerza.
Enkidú y Gilgamesh luchan vehementemente entre sí durante el primer encuentro, pero luego se hacen íntimos amigos y marchan juntos a matar a Humbaba, el gran mal.
Cuando regresan, la diosa Ishtar (hija de Anu, diosa babilónica del amor y la belleza) ve la elegancia de Gilgamesh y le pide que se case con ella, pero él se niega. Entonces, furiosa, le pide a su padre Anu que cree el Toro del cielo para que destruya la tierra. Sin embargo, Enkidú y Gilgamesh le dan muerte a ese animal. En ese momento, los dioses deciden que uno de los héroes debe pagar y Enkidú cae enfermo y muere. Llorando, Gilgamesh emprende el viaje para encontrar a Utnapishtim, el antecesor de la humanidad y así preguntarle por qué todos han de morir. Viaja a los confines de la tierra y durante el camino de regreso encuentra una planta capaz de devolverle la juventud a los ancianos. Un día, al detenerse a beber en un charco, una serpiente se come la planta, razón por la que las serpientes mudan de piel y se hacen jóvenes de nuevo, mientras que los humanos envejecen y mueren.

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